El autor, colaborador habitual de La Cigarra y miembro de su Comité Consultivo, nos informa que por iniciativa del Club de Cultura Socialista de Neuquén se ofrece a los socios, amigos y público en general una versión en epub del libro Hablemos de Economía de Humberto Zambon, editado por EDUCO (Editorial de la Universidad Nacional del Comahue).
Los interesados en recibirlo pueden escribir a: clubdeculturanqn@gmail.com indicando nombre y apellido, localidad donde residen y correo electrónico. Con ello lo recibirán sin cargo alguno.
En función a ello es que transcribimos una síntesis de la Nota Preliminar del libro:
Nota Preliminar
En los primeros meses del año 2010 vino a visitarme el economista y amigo Claudio Scaletta para contarme que asumía como editor la responsabilidad del suplemente económico del diario La Mañana del Neuquén y a pedir una posible colaboración. De esta conversación nacieron estas páginas semanales que se vienen publicando ininterrumpidamente desde entonces.
Emprendí ese compromiso por dos razones:
En primer lugar el convencimiento de que la auténtica democracia, la democracia representativa, requiere ciudadanos informados sobre los temas que se deben resolver. En particular, la política económica y los conceptos teóricos que están detrás afectan -y mucho- a la vida cotidiana del ciudadano y su futuro. Parafraseando el conocido dicho sobre la guerra y los militares, podríamos decir que la economía es algo muy serio como para dejarla en mano de economistas. Como sostuvo Arturo Jauretche, “en economía no hay nada misterioso ni inaccesible al hombre de la calle”.
Una segunda razón es el dominio intelectual que todavía ejerce la teoría económica ortodoxa y la concepción neoliberal, no sólo en el ámbito académico sino también sobre la opinión pública, a través de su presencia cotidiana en los medios de prensa masivos. Lo que es una visión teórica particular de la teoría y política económica, sujeta a la verificación práctica de la experiencia, se la presenta como “la única verdad científica”. Los resultados en nuestro país luego de veinticinco años de política ortodoxa (1976-2001) y los logros de las medidas heterodoxas en la última década no parecen hacer mella en la “verdad del dogma” del pensamiento único. Me parece importante que haya muchas voces que disientan del mismo.
En otras palabras, se trata de desmitificar conceptos que se procuran imponer a la opinión pública. En este momento histórico, en que los pueblos latinoamericanos parecen encontrar un camino conjunto de liberación, unión y cambio, no tengo dudas que se está librando una lucha cultural donde todo aporte, por pequeño que sea, es útil.
